miércoles, 14 de octubre de 2009

La verdad del goloso gélido


El día en que me vendieron un “cucu” de 3 bochitas:

No hay nada más satisfactorio que caminar sin dirección ni rumbo, sin saber hacia donde ni cómo. Así me encontraba yo por aquel 31 de Febrero por las calles de mi oriunda ciudad de “Tacopozo”, con la dulce compañía de mi prima Esther y su novio “el Rober”. Dichosos caminábamos los tres, luego de haber engullido un sabroso zapallo relleno de mayonesa que nos había invitado “el tío winston”.
De repente, cruzamos por la heladería “mistery gelatto heltum fresh”…uno de los locales con más prestigio de la galería “Estela”, fue en ese momento en que vinieron a mí una serie de sentimientos, una mezcla de todo, un conglomerado de “filings” como suele decir mi profesor de inglés “Rigobert”. Era una combinación de agitación, excitación, ansiedad.
Allí sin dar más “yiros” ingresé al local sin consultar a nadie, codeé un par de simples consumidores, desconocedores de la eterna verdad del goloso gélido. Saqué mi “tike” y esperé impacientemente percutiendo los dedos de mi mano derecha sobre el mostrador, como para compartir mi excitación con la heladera. La espera fue eterna, 10 minutos de tortura y dolor: ¿Por qué debía yo esperar? Mientras los demás ignorantes se llevaban todo el helado, ni siquiera se acercaban a la verdad del dulce refrigerado.
Al fin llegó mi turno, tanta espera valió la pena al fin y al cabo.-Un triple bochita!- Le grité a la señorita. Imposible querido, ya no vendemos de esos-me dijo como burlándose de mi. Buscando la cordura entre tanta ira e impotencia, rogué a la señorita me concediera mi tan simple deseo, a lo cual volvió a negarse.
-Mire señorita, si usted no me da mi helado de 3 bochitas, voy a tener que recurrir por otros medios
-Me está amenazando señor?
-Tengo que hacerlo? O me va a dar mi golosina helada de tres bochitas?
-No se la voy a dar porque ya no las vendemos
-Señorita, usted sabe quién soy yo? Sabe con quién se está metiendo? JA! Piénselo dos veces antes de hablar
-Y quién es usted, ominoso caballero?
-Yo soy Adrián, pero usted me habrá escuchado nombrar más bien como “el eidrian”, el muchachote más temido de la Liguria
-Oh lo siento querido! No sabías que eras tu, mis mas humildes disculpas joven…de que gusto deseas tu helado triple bocha?
- Lo quiero de dulce de leche con caldo de verduras, granizado “granudo” y banana “durita y jugosa”
Nunca me sentí más duque que en ese momento, en el que tanta pelea por defender mis bochas, dio resultados positivos y me habilitaron a comer mis esferas de helado: tan deliciosas ellas que el mundo cabía en ellas…

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